Necesito
que entiendas lo que te voy a decir.
Necesito
que entiendas que nunca me he sentido así, que yo siempre he sido la chica del
corazón de hielo. Necesito que entiendas que siempre me ha gustado hacer reír a
la gente y que siempre he sido una persona incapaz de entender el
significado de “espacio vital”. Necesito que entiendas que he estado con otros
porque eso era lo normal. Necesito que entiendas que nunca me han roto el
corazón porque nunca ha habido nada que romper. Necesito que entiendas que este
es mi mayor secreto. Pero, sobre todo, necesito que entiendas que quiero que
sea nuestro secreto.
Necesito
que entiendas que me partes el alma cada vez que usas el humor para
menospreciarte. Desearía que te vieras a través de mis ojos. Necesito que
entiendas que al fin entiendo todo eso de lo que escribían los grandes autores,
que al fin entiendo lo que es tener un millón de mariposas en el estómago
deseando salir de allí cuanto antes posible. Necesito que entiendas que
necesito mirarte a los ojos para poder seguir con el día. Necesito que
entiendas que nunca he visto unos labios más apetecibles. Desearía poder
probarlos. Necesito que entiendas la necesidad que siento por entenderte.
Desearía habitar en tu mente. Necesito que entiendas que yo no soy así, lo
prometo, que mi cerebro y mi corazón han dejado de entenderse desde que
apareciste en mi vida. Necesito que entiendas que, por naturaleza, acabo
siempre orbitando alrededor de ti. Necesito que entiendas que mi cuerpo
suplica contacto, el tuyo. Ansío tus caricias.
Necesito
que entiendas tantas cosas que me acabo preguntando si de verdad quieres
entenderlas. En definitiva, te necesito a ti. No importan un corazón roto, unas
pocas mariposas muertas y una piel reseca. No importa nada siempre y cuando
seas tú quien lo provoque.
¿Me
guardas el secreto?
No hay comentarios:
Publicar un comentario