Al fin llegó la hora de soñar, de partir a la aventura sin ningún plan. Llegó el momento de viajar, de encontrarse en el viaje o de dejarse perder.
Llegaron las horas muertas, los días largos sin nada que hacer ni nada que esperar. Llegó el momento de perder el tiempo y de sentir que estás dejando escapar cada segundo de verano.
¡Es verano! Es hora de subirse a un tren y llegar a una ciudad desconocida. Es hora de ir al aeropuerto y de coger el primer avión sin saber dónde vas. Es hora de tener ese verano tan increíble que te prometiste un domingo triste de inverno.
Al fin llegó el verano y con él, se fueron todos los planes.
Ni trenes, ni aviones, ni viajes de ningún tipo. Ni romances de película, ni playas caribeñas, ni promesas cumplidas.
Al fin llegó el verano y con él, las tardes con los amigos. Sudando en la terraza refrescandote únicamente con esa clara congelada que está encima de la mesa. Una buena partida de poker en la que lo único que te atreves a perder son pipas.
Han llegado esas tardes abrumadoras en las que nadie tiene aire acondicionado y tú mejor amigo pasa a ser un abanico, cual señora mayor tomando el fresco.
Es verano y lo único que has hecho es ir un par de veces a la playa con la tropa que te rodea y que, en este perciso instante, se ríe con la misma broma que contó ayer Javi en la terraza de Laura.
Al fin llegó el verano y en lugar de tener ese verano que tú te prometiste, ese verano de ensueño que la televisión se empeña tanto en venderte, ese verano de Estrella Damm que todo el mundo desea, miras a tu alrededor y te das cuenta de que tienes un verano mucho mejor.
Al fin llegó tu verano y con él llegó el momento de dejarse llevar. Es verdad, no es el mejor verano que se pueda pedir pero es el mejor verano que puedes tener. ¿Para qué quieres una playa caribeña cuando tienes una piscina de plástico en la terraza de tu colega? ¿Para qué quieres un romance de película cuando Marta acaba de guiñarte un ojo? ¿Para qué quieres gastar tu dinero en un hotel lujoso cuando tu terraza es el lugar donde están todos tus amigos?
No te engañes, tu verano no está siendo asombroso. Tu verano está siendo tranquilo, sin mucho que hacer, repetitivo y bastante monótono. Tu verano está siendo lo que muchos considerarían "aburrido" pero la verdad es que a ti te da igual porque un verano sin amigos, no es un verano.